
Deje de adivinar si sus lámparas UV realmente están funcionando
Durante mucho tiempo, las lámparas UV han sido como “cajas negras”. Se enciende el interruptor, la resina se cura… y solo queda esperar que las bombillas no fallen. Es una especie de apuesta.
Decidimos solucionar eso. En lugar de adivinar, hemos incorporado un sistema de monitoreo remoto de energía directamente en el circuito eléctrico. Ahora, puede seguir en tiempo real la potencia y las caídas de voltaje desde su PLC principal. Ya no hay necesidad de confiar únicamente en la suerte.
Cómo lo hacemos
No basta con colocar un sensor y listo. Hemos integrado transformadores de corriente y divisores de voltaje directamente en el balasto. Esto permite enviar señales de 4-20mA o Modbus directamente a la sala de control.
Esto es importante porque, si la potencia consumida por una lámpara disminuye aunque sea en un 10%, se podrá detectar rápidamente. De esta manera, se puede reemplazar la bombilla antes de que haya piezas sin curar en la línea de producción.
Manejo del calor
La curación con luz UV de alta intensidad genera mucho calor. Tanto calor que podría dañar los componentes electrónicos. Para evitarlo, utilizamos compuestos a prueba de calor para proteger los componentes. También posicionamos los componentes de forma que el calor no afecte a las lecturas. Todo esto sirve para mantener datos precisos, incluso cuando la lámpara está muy caliente.
La realidad en el lugar de trabajo
Esto elimina la necesidad de adivinar. No es necesario enviar a un técnico para verificar manualmente el tiempo de uso de las lámparas ni usar medidores portátiles. Basta con mirar la pantalla.
Pero hay un sacrificio que hacer: la instalación es un poco más complicada desde el punto de vista eléctrico. Ya no se trata solo de suministrar energía, sino también de transmitir datos. Si en su lugar de trabajo hay muchos motores que generan ruido eléctrico, es necesario utilizar cables blindados. De lo contrario, las lecturas serán erróneas y se generarán falsas alarmas.
Un poco más de esfuerzo al principio, pero es mejor que enfrentarse a los problemas resultantes.