
En la ropa de alta gama, el color y la durabilidad son las características distintivas de la marca. En el entorno de impresión, no se puede permitir que haya errores en la curación del material. Las lámparas convencionales de vapor de mercurio tienden a hacer que los blancos adquieran un tono amarillento, además de dejar capas de color sin curarse completamente. Esto hace que sea necesario buscar colores exactos según las especificaciones de Pantone, pero al final, los colores se desvanecen durante el proceso de lavado. La lámpara de galio UV está diseñada para solucionar este problema. Su espectro de emisión está ajustado para funcionar con los fotoiniciadores presentes en las tintas UV actuales.
Lo que realmente importa
Utilizamos tubos de arco dopados con galio, lo que permite dirigir la energía hacia el rango de longitudes de onda de 385–405 nm. Esto reduce la emisión de ondas cortas que causan que los blancos adquieran un tono amarillento y generan calor en el sustrato. La intensidad de irradiación en el sustrato se ajusta entre 1.8–2.2 W/cm², lo que permite una curación adecuada con 400–600 mJ/cm² en una sola pasada, con películas de tinta de 20–60 μm de espesor.
El reflector utiliza un recubrimiento dicróico para rechazar la luz infrarroja, lo que evita que los materiales sintéticos superen los 55 °C. La vida útil de la lámpara es de 1,500 horas, y su rendimiento se mantiene dentro de un rango del ±8% en toda la curva de emisión.
Por qué es ideal para talleres profesionales
Los talleres especializados en ropa de alta gama dependen de una precisión extrema en los colores y de tiempos de cambio rápidos. Con esta lámpara, la curación es consistente en cada pasada. Los colores CMYK y los colores específicos se curan de manera uniforme, sin que haya problemas como el “blooming” o el “dot gain”. El espectro de emisión más estrecho también contribuye a la estabilidad de los pigmentos, de modo que los colores de la marca se mantienen intactos incluso después del lavado. El consumo de energía disminuye en un 12–18% en comparación con las lámparas de vapor de mercurio tradicionales, y los tiempos de curación se acortan, ya que esta se realiza inmediatamente después de la impresión, y no después de apilar las capas de tinta.
Detalles prácticos
No es opcional adaptar la lámpara a la impresora. Es necesario verificar la geometría del reflector, la longitud del arco y la integración del obturador en la máquina. Un reflector inadecuado provoca pérdida de energía y una curación irregular en los bordes. Se recomienda un tiempo de calentamiento de 15 minutos para alcanzar el rendimiento máximo. Además, es importante verificar la calidad de la tinta: algunas tintas con bajo contenido de pigmento se curan más rápido a 365 nm que a 395 nm. Para controlar el ozono, se debe utilizar un revestimiento de cuarzo libre de ozono, además de mantener un flujo de aire de 200–250 m³/h alrededor de la lámpara.