
Cómo gestionamos realmente el curado por UV y la esterilización en los textiles
Pensemos en el curado por UV como una forma de “congelar” la tinta sobre el tejido en el momento en que esta llega a su superficie. En realidad, no estamos hablando de calor; más bien, se trata de desencadenar una reacción química rápida. La luz UV impacta en la tinta líquida, y esta se convierte en una sustancia sólida que se adhiere firmemente a las fibras del tejido. No hay manchas ni destellos; solo una impresión limpia.
Los componentes necesarios para lograr esto
Dependiendo del trabajo que se vaya a realizar, generalmente utilizamos lámparas de vapor de mercurio o LED. Todo depende de la longitud de onda de la luz. Si lo que queremos es eliminar gérmenes y destruir el ADN microbiano, utilizamos luz UV-C de onda corta. Pero para la impresión propiamente dicha, utilizamos luz UV-A y UV-B.
La densidad de energía es lo que determina la velocidad de curado. Si se utiliza una lámpara de alta potencia, se puede acelerar el proceso de impresión. Pero no se puede exagerar con la potencia; si se aplica demasiada energía en una zona pequeña, el tejido podría quemarse o la tinta podría agrietarse. Se trata de encontrar un equilibrio.
Elegir los componentes adecuados
Diseñamos estos sistemas para que se adapten perfectamente en los lugares donde antes se encontraban los túneles de curado tradicionales. Las lámparas están protegidas por fundas de cuarzo, lo que permite que la luz UV pase a través, al tiempo que evita que la tinta manche las lámparas.
Aquí es donde suelen surgir problemas: el enfriamiento. Las lámparas UV generan mucho calor infrarrojo además de luz. Si los ventiladores o sistemas de enfriamiento no son eficaces, el tejido podría deformarse. Siempre recomiendo vigilar cuidadosamente la temperatura de la superficie del tejido, para evitar que este se contraiga debido al calor.
Por qué esto es importante
Este sistema elimina el problema del tiempo de secado. Ya no hay necesidad de esperar a que la tinta se evapore en un horno enorme y caliente. Con UV, el proceso de curado ocurre en cuestión de milisegundos. Los bordes de la impresión son nítidos, y el producto está listo para ser empacado y enviado de inmediato.
Además, se libera mucho espacio en el suelo, y ya no hay necesidad de preocuparse por esos sistemas voluminosos para eliminar los compuestos orgánicos volátiles. Todo esto hace que el proceso de producción sea más eficiente.